ASAN (setiembre-octubre)
Oh Maestro,
ven a mí en el mes del Asan,
la agonía de tu ausencia consume mi alma.
Si el Señor quiere, le encontraré;
si no, yaceré perdida en un pozo sin fin.
Me alejé por caminos de falsedad
y el Maestro me perdonó.
Los años han engrisecido mi cabello,
atrás he dejado muchos inviernos,
pero las llamas de la ilusión todavía crepitan ante mí.
¿Adónde iré ?
La rama permaneció siempre lozana,
pues en su interior la savia se mecía día y noche.
Si el Nombre del Señor corre por tus venas,
la vida y la esperanza no morirán jamás.
Así lo dicen las gentes:
la comida a fuego lento se prepara mejor.
Asan, mi Señor,
es la época de las citas,
y hemos esperado demasiado tiempo.
POEMAS DE LAS ESTACIONES
del Libro: El Evangelio de Gurú Nanak
Cuando mi última lágrima haya secado, con ella cualquier indicio de tu ausencia se habrá marchado...
Alzaré la mirada y ya solo contemplaré la plenitud de tu existencia, y la abrazaré como un para siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario